Las llaves de apriete son las herramientas manuales que se utilizan para apretar elementos atornillados mediante tornillos o tuercas con cabezas hexagonales principalmente. En las industrias y para grandes producciones estas llaves son sustituidas por pistolas neumáticas o por atornilladoras eléctricas portátiles.
Las llaves de boca fija son herramientas manuales destinadas a ejercer el esfuerzo de torsión necesario para apretar o aflojar tornillos que posean la cabeza que corresponde con la boca de la llave. Las llaves fijas tienen formas muy diversas y tienen una o dos cabezas con una medida diferente para que pueda servir para apretar dos tornillos diferentes. Incluidas en este grupo están las siguientes:
Deberá utilizarse siempre la llave que ajuste exactamente a la tuerca, porque si se hace con una llave incorrecta se redondea la tuerca y luego no se podrá aflojar. ("se rueda")
Las tuercas deberán apretarse sólo lo necesario, sin alargar el brazo de la llave con un tubo para aumentar la fuerza de apriete.
Se utilizarán preferentemente llaves fijas en vez de boca ajustable, porque ofrecen mejores garantías de apriete.
El material que compone todo tipo de herramientas suele ser una aleación de acero templado. Concretamente, las llaves son un aleación de acero con cromo y vanadio. Los profesionales autónomos y en los talleres existen juegos de estas llaves que normalmente van desde una boca de 6 milímetros hasta una boca de 24 milímetros, excepto las llaves allen que tienen dimensiones diferentes.
Son herramientas manuales diseñadas para apretar y aflojar tornillos, con la particularidad de que pueden variar la apertura de sus quijadas en función del tamaño de la tuerca. Hay varios tipos de llave ajustables, por ejemplo:
La primera mención de una llave inglesa en Europa se producen en el siglo XV. Sin embargo, la amplia difusión de llaves eran sólo del siglo XIX. Una de las llaves de la producción de la primera empresa especializada Mauser. Ahora bien, es imposible determinar la autoría de la invención de la llave. Entre los siglos XIX-XX se registraron numerosas patentes para varios modelos de llaves. El primer modelo de una llave ajustable con esponjas transpone fueron inventados por Edwin Beard Budding, y el modelo de la chaveta deslizante (el llamado "francés") inventó y patentó el LeRoy-Tribo en 1837. Petter Johansson en 1892 modificó el mono clave, añadiendo el diseño de un gusano, una clave por un largo tiempo como la "Suecia". Puesto que había una gran cantidad de diseños y patentes para diferentes tipos de llaves. Sólo a finales de XIX-principios del siglo XX, se ha producido una separación entre las llaves con medidas métricas y en pulgadas.
Hay tornillos que por sus condiciones de trabajo tienen que llevar un apriete muy exacto. Si van poco apretados se van a aflojar causando una avería, y si van muy apretados se pueden descabezar. Para estos casos de apriete de precisión se utilizan las llaves dinamométricas. Consisten en una llave fija de vaso a la que se acopla un brazo en el que se regula el par de apriete, de forma que si se intenta apretar más, salta un mecanismo que nos indica que si seguimos apretando no daremos el par de apriete antes fijado. Nunca se debe reapretar a mano un tornillo que antes haya sido apretado al par adecuado.
Las pistolas neumáticas de apriete no son llaves dinamométricas aunque lo parecen, porque pueden desajustarse con facilidad.
La llave de carraca tiene una forma similar a una dinamométrica pero sirven para apretar de una forma más rápida un tornillo o tuerca. Esto es posible mediante un mecanismo de trinquete que cambia de sentido mediante una palanca selectora, ambos colocados en la cabeza de la llave. Una vez acoplada al tornillo o la tuerca solo ejerce fuerza en un sentido (apretar o aflojar) y al mover en el otro sentido el acoplamiento con la llave gira libre produciendo un sonido de chicharreo, que es el que le da nombre a la herramienta. Como no hace falta acoplar y desacoplar la llave en cada porción de giro, se evita esa pérdida de tiempo y se realiza el trabajo mucho más rápido.
Como en la dinamométrica, se le adapta una llave de vaso (dado) para cada tamaño de tuerca o tornillo y no es necesario tener una llave de carraca/chicharra para cada medida.
Es una llave de acero que tiene forma de tubo. En cada uno de sus extremos tiene un hueco de forma hexagonal, donde se encaja una tuerca de un determinado tamaño. Los extremos de la misma llave sirven para 2 tuercas de medidas consecutivas. La parte central y exterior de la llave tiene una forma hexagonal para que en ella pueda ser encajada una llave fija o una llave inglesa, y nos permita apretar o aflojar la tuerca.
Se utiliza para apretar o aflojar bien tornillos con cabeza hexagonal o bien tuercas que se encuentren en lugares poco accesibles. Se debe usar la llave de tubo que tenga la misma medida que la tuerca que queremos hacer girar.
Tipos
Solo hay un tipo de llaves de tubo pero sin embargo si hay llaves de diferentes tamaños para tuercas de diferentes medidas.
Complementos
Los principales elementos asociados son las llaves fijas y las llaves inglesas que permiten hacer girar la llave de tubo y, con ella, la tuerca.
También son elementos asociados las tuercas y los tornillos de cabeza hexagonal que se pueden manipular con este tipo de llaves.
Seguridad
Las principales medidas de seguridad que se deben tomar para el manejo adecuado de las llaves para apretar y aflojar son las siguientes:
- utilizar la llave con la medida adecuada a la tuerca que queramos manipular. De esta forma evitaremos el desgaste de la tuerca, de la herramienta y también que ésta pueda escaparse al hacer fuerza y hacernos daño.
- utilizar las llaves solo para el uso para el que están indicadas.
- limpiar las llaves después de usarlas, sobre todo si se han manchado de grasa o aceite.
Imágenes
La llave Stilson, llave para tubos o llave grifa es una llave ajustable usada para apretar, aflojar o ajustar piezas que la llave inglesa no sería capaz. Se utiliza para ajustar piezas más grandes, que requieran la aplicación de un Par de apriete considerable. Existen en varios tamaños, como: 8,10, 12, 14, 18, 24, 34, 36, 48 y otras (expresadas en pulgada).
En algunas regiones de América Latina, como en Chile, Argentina, Ecuador y Paraguay a esta llave se le denomina "llave inglesa".
Esta llave tiene gran versatilidad de ajuste de las dimensiones de la boca, por medio de un sistema que consta de: el cuerpo de la llave (que es también parte del pie que aprieta el elemento), una cremallera unida con el otro pie de apriete y un anillo roscado por dentro. Al girar el anillo roscado, la cremallera con uno de los soportes de apriete se cierra o abre, dando el diámetro deseado para el ajuste. La mayoría de estas llaves poseen dos muelles (son como suspensiones), las cuales sirven para que al ajustar, la boca se apriete.
Además de estas cualidades, los dientes de la llave tienen la forma de un tornillo de banco, haciéndolo capaz de poder sujetar firmemente, sin resbalar, piezas tales como cañerías lisas, tuercas y tornillos desgastados, etcétera.
La llave inglesa (también llamada llave francesa en algunos países de América) o llave ajustable es una herramienta manual utilizada para aflojar o ajustar tuercas y tornillos. La abertura de la llave inglesa es ajustable (posee una cabeza móvil) lo que le permite adaptarse a diferentes medidas de pernos o tuercas, esta característica la diferencia de las llaves comunes las cuales poseen un tamaño fijo.
Existen muchas formas de «llave inglesa», desde llaves afirmadas mediante cuña las cuales necesitan un martillo para ajustar la cabeza móvil, hasta las modernas que se ajustan mediante rosca.
La llave inglesa es una herramienta para el montaje de tornillos y tuercas de cabeza hexagonal. La diferencia entre esta llave y las fijas está en su característica de ser ajustable, lo que permite que se emplee una misma llave para el trabajo con gran variedad de medidas de dichos elementos.
Resulta fundamental para realizar la tarea sin deteriorar los elementos, a diferencia de lo que ocurre al utilizar alicates para la operación, ya que estos poseen mordazas dentadas que producen deterioro en las superficies de las piezas a ajustar.
Esta llave es ajustable, ya que posee una mordaza compuesta por una parte fija y otra móvil comandada por un tornillo sin fin ubicado en la base de la boca, lo cual permite que se adapte a las distintas medidas de las tuercas y tornillos, a diferencia de las otras llaves que son fijas. La parte interior de la boca es lisa para que no produzca melladuras en las tuercas o cabezas de tornillos.
Hay diversos tamaños de llaves inglesas, dependiendo de los elementos para los cuales estén destinadas. También hay variedad de formas de estas llaves, desde las primitivas, que se ajustaban mediante cuñas que requerían la ayuda de un martillo para ajustar la cabeza móvil, hasta las más modernas que poseen un mecanismo automático de ajuste.
No se sabe a ciencia cierta quien inventó esta herramienta, pero las primeras llaves ajustables fueron desarrolladas por el ingeniero inglés Edwin Beard Budding (1795-1846), quién reemplazó la cuña por un tornillo de ajuste; el acoplamiento del tornillo a la cuña de ajuste también suele atribuirse al sueco Johan Petter Johansson, un herrero de la ciudad de Enköping, quien patentó el invento en 1892. Para su oficio se veía obligado a llevar consigo un gran número de llaves fijas, pesadas y voluminosas. La necesidad de una llave ajustable se concretó así en la herramienta de servicio más utilizada del mundo.
Las llaves inglesas son llaves ajustables para todos los tipos de tornillos empleadas para el montaje de tornillos y tuercas. Estas herramientas están construidas con acero de gran resistencia y dureza. La boca está ligeramente inclinada respecto al eje del mango para facilitar la operación de ajuste.
La diferencia entre la llave inglesa y las llaves fijas está en la capacidad de la primera de ajustar su boca a la medida del elemento que va a montar, haciendo posible el uso de una misma herramienta para una infinidad de medidas posibles, lo cual requeriría un gran número de llaves fijas.
La primitiva versión de llave inglesa, que consistía en una llave ajustable por cuñas, tiene un origen desconocido, pero las primeras versiones de llave con tornillo se atribuyen a Edwin Beard Budding (1795-1846) y al sueco Johan Petter Johansson, quien las patentó en 1892. Dicho herrero habría inventado esta herramienta para sustituir el pesado juego de llaves fijas que debía transportar para su oficio. Por tanto, el origen de esta herramienta está en la necesidad de un instrumento capaz de cubrir un gran espectro de usos.
Algunas de las variantes de llave ajustable son la llave de grifa o Stillson y la llave de perro. La llave Stillson se utiliza en fontanería y su parte móvil se desplaza mediante un tornillo sinfín, pero su boca se encuentra perpendicular al mango, lo cual facilita el ajuste. La parte interior de la boca presenta un dentado que le permite roscar y desenroscar elementos con cabeza circular.
Taladrar significa perforar o hacer un agujero (pasante o ciego) en cualquier material. Es un trabajo muy común en cualquier tarea de bricolaje y muy sencillo si se realiza con las herramientas adecuadas. Lo principal es contar con un taladro decente y una broca apropiada al material a taladrar. En algunos casos será imprescindible la utilización de algún accesorio, como por ejemplo el soporte vertical o los topes de broca. Lo que es importantísimo son las medidas de seguridad, y por eso vamos a empezar por ahí. Después veremos los tipos de taladros, los tipos de brocas, los accesorios y por último el taladrado práctico de los distintos materiales.
1.- Protegerse la vista con gafas adecuadas. Normalmente no pasará nada, pero ante la posibilidad de que una esquirla o viruta se introduzca en un ojo, conviene no pasar por alto esta medida de protección.
2.- También es muy importante utilizar la broca adecuada al material a trabajar, pues de lo contrario, aparte de que no se realizará bien el trabajo, podemos tener un accidente.
3.- Nunca forzar en exceso la máquina y mantenerla siempre perfectamente sujeta durante el taladrado, si es posible mediante un soporte vertical.
4.- Sujetar firmemente la pieza a trabajar. Sobre todo las piezas pequeñas, láminas o chapas delgadas conviene que estén perfectamente sujetas, ya que al ser ligeras, se puede producir un efecto de tornillo por el cual en el momento que atravesamos la pieza, ésta sube por la broca pudiendo dañar las manos u otra parte del cuerpo.
5.- Apagar la máquina (mejor desenchufarla) para un cambio de broca o limpieza de la misma
6.- Por último, no conviene olvidar las medidas de seguridad comunes a todos los aparatos eléctricos (no ponerlos cerca de fuentes de humedad o calor, no tirar del cable, etc).
El taladro es la máquina que nos permitirá hacer agujeros debido al movimiento de rotación que adquiere la broca sujeta en su cabezal. Existen muchos tipos de taladros e infinidad de calidades. Los principales tipos son los siguientes:
5.- taladro eléctrico 6.- taladro sin cable 7.- martillo percutor
8.- taladro de columna 9.- minitaladro 10.- minitaladro sin cable
1.- BARRENA. Es la herramienta más sencilla para hacer un taladro. Básicamente es una broca con mango. Aunque es muy antigua se sigue utilizando hoy en día. Solo sirve para taladrar materiales muy blandos, principalmente maderas.
2.- BERBIQUÍ. El berbiquí es la herramienta manual antecesora del taladro y prácticamente está hoy día en desuso salvo en algunas carpinterías antiguas. Solamente se utiliza para materiales blandos.
3.- TALADRO MANUAL. Es una evolución del berbiquí y cuenta con un engranaje que multiplica la velocidad de giro de la broca al dar vueltas a la manivela.
4.- TALADRO MANUAL DE PECHO. Es como el anterior, pero permite ejercer mucha mayor presión sobre la broca, ya que se puede aprovechar el propio peso apoyando el pecho sobre él.
5.- TALADRO ELÉCTRICO. Es la evolución de los anteriores que surgió al acoplarle un motor eléctrico para facilitar el taladrado. Es una herramienta imprescindible para cualquier bricolador. Su versatilidad le permite no solo taladrar, sino otras muchas funciones (atornillar, lijar, pulir, desoxidar, limpiar, etc) acoplándole los accesorios necesarios.
Para un aficionado al bricolaje, lo aconsejable en principio es disponer un taladro eléctrico con las siguientes características:
- Electrónico. La velocidad de giro se regula con el gatillo, siendo muy útil poder ajustarla al material que estemos taladrando y al diámetro de la broca para un rendimiento óptimo.
- Reversible. Puede girar a derecha e izquierda. De este modo podemos usarlo como destornillador para apretar y aflojar.
- Percusión. Además del giro, la broca tiene un movimiento de vaivén. Es imprescindible para taladrar con comodidad material de obra (ladrillos, baldosas, etc)
- Potencia media y de calidad general media-alta. A partir de 500 W la potencia del taladro es suficiente para cualquier uso. Sin llegar a la gama profesional, es aconsejable comprar el taladro de buena calidad y sobre todo de marca conocida.
Invertir en el taladro es totalmente recomendable, sobre todo si hacemos bastante bricolaje.Después, y si hacemos determinados trabajos, podemos empezar a pensar en comprar algún taladro más específico.
6.- TALADRO SIN CABLE. Es una evolución del anterior en el que se prescinde de la toma de corriente, sustituyéndose por una batería. La principal ventaja es su autonomía, al poder usarlo donde queramos sin necesidad de que exista un enchufe. Como inconveniente, la menor potencia que ofrecen respecto a los taladros convencionales.
Existen taladros sin cable con percusión y sin ella, siendo estos últimos usados principalmente como atornilladores. En esta función si que son insustituibles y recomendables, y la mayoría incorpora regulación del par de apriete para hacer todavía más cómodo su uso.
7.- MARTILLO PERCUTOR. El martillo percutor es un taladro con una percusión (eléctrica, neumática o combinada) mucho más potente (utiliza más masa) y es imprescindible para perforar determinados materiales muy duros, como el hormigón, la piedra, etc, o espesores muy gruesos de material de obra.
8.- TALADRO DE COLUMNA. Es un taladro estacionario con movimiento vertical y mesa para sujetar el objeto a taladrar. La principal ventaja de este taladro es la absoluta precisión del orificio y el ajuste de la profundidad. Permiten taladrar fácilmente algunos materiales frágiles (vidrio, porcelana, etc) que necesitan una firme sujeción para que no rompan.
El sustituto de estos taladros (muy profesionales) para un aficionado es el uso del taladro convencional fijado en un soporte vertical, aunque últimamente se ven algunos taladros de columna muy accesibles por su bajo precio.
9.- MINITALADRO. Es como un taladro en miniatura. La posibilidad de utilizarlo con una sola mano y las altas revoluciones que coge, permiten una gran variedad de trabajos aparte del taladrado. Está indicado para aplicaciones minuciosas que requieren control, precisión y ligereza.
10.- MINITALADRO SIN CABLE. Es igual que el anterior, pero accionado a batería, con la autonomía que ello supone. Como en el caso de los taladros, su principal inconveniente es la menor potencia.
ACCESORIOS PARA EL TALADRADO
Para determinados trabajos de taladrado podemos utilizar algunos accesorios. Principalmente el soporte vertical, las mordaza de sujeción y los topes de broca.
1.- SOPORTE VERTICAL Y MORDAZA DE SUJECIÓN
El soporte vertical fija el taladro verticalmente convirtiéndolo en uno de columna. Esto es muy adecuado para mejorar la precisión del taladro y para poder ajustar la profundidad cuando se trate de un orificio ciego. Además este accesorio se hace imprescindible para taladra determinados materiales frágiles (vidrio, porcelana, etc) o para algunos trabajos especiales (agujeros para cazoletas de bisagra, etc. Aparate de para el taladrado, el soporte vertical puede valer para más cosas (pulido, lijado, etc) convirtiendo el taladro en fijo y teniendo por tanto libertad de movimiento con la pieza a trabajar.
Cuando queramos sujetar firmemente la pieza a taladrar se hará necesario el uso de un mordaza que lo fije a la base del soporte vertical
soporte vertical para taladro
mordaza de sujeción
2.- TORNILLO DE BANCO Y SARGENTOS O GATOS
Cuando necesitemos sujetar firmemente la pieza u objeto a taladrar, necesitaremos la ayuda de un tornillo de banco o unos sargentos o gatos. El tornillo de banco se ancla firmemente al banco de trabajo y sirve para sujetar objetos aprisionándolos entre sus dos mordazas. Los elementos grandes (tableros, perfiles, etc pueden sujetarse al banco o a una mesa mediante sargentos o gatos.
tornillo de banco
sargento o gato
3.- TOPE DE PROFUNDIDAD DEL TALADRO Y TOPES DE BROCA
Cuando queremos hacer un taladro ciego de una profundidad exacta deberemos utilizar un tope de broca. Este elemento consiste en un anillo con uno o dos tornillos prisioneros. Se introduce el anillo en la broca y se fija a ella con los tornillos a una distancia de la punta igual a la profundidad del orificio. Casi todos los taladros modernos traen una guía con tope en el propio taladro para esta misma función. Aunque puede usarse sin problema, para una mayor precisión es aconsejable la utilización del tope de broca.
taladro con tope de profundidad
broca con tope de profundidad
4.- DETECTORES DE METALES
El detector de metales es muy útil cuando queremos taladrar una pared y tenemos dudas de si pasa alguna conducción de agua o de electricidad en el punto a taladrar.
Como norma general, siempre que se pueda es aconsejable la utilización de un soporte vertical o un taladro de columna. Si no se utiliza soporte vertical deberemos sujetar firmemente el taladro con buen pulso. La fuerza que se ejerza sobre el taladro no debe ser excesiva y sobre todo debe ser uniforme.
TALADRADO DE DIVERSOS MATERIALES
Las revoluciones del taladro deben ser menores cuanto mayor sea el diámetro de la broca y cuanto mayor sea la dureza del material a trabajar. Con un taladro electrónico veremos rápidamente la velocidad óptima, que será cuando más viruta salga o cuando más rápido entre la broca.
En taladros pasantes existe el problema del rompimiento del material a la salida de los mismos. Esto es debido a la presión que se ejerce sobre el taladro justo antes de traspasar el material. Al estar presionando fuertemente llega un momento en que debido a la delgadez de la capa que queda por traspasar esta se rompe por presión y no por el corte de la broca. Esto da lugar a rompimientos considerables en materiales de obra y a astillamientos en la madera. Para evitarlo en lo posible hay que usar brocas bien afiladas y ejercer poca pero uniforme presión cuando se está acabando el taladro. También se puede solucionar en parte este problema poniendo si es posible un material por detrás (una madera por ejemplo) a modo de sufridera. La sufridera debe estar firmemente sujeta a la pieza y en total contacto con ella. En materiales blandos y homogéneos (plásticos, etc) y en metales es menor este problema y se soluciona con una pequeña lima para eliminar las posibles rebabas que quedasen.
Cuando se taladren piezas de pequeño espesor es muy conveniente que estén firmemente sujetas o también fijarles una sufridera por detrás, para evitar el efecto de tornillo que se produce cuando al traspasar la broca el material, la pieza sube por la misma con posibilidades de provocar un accidente.
1.- METALES
Al taladrar metales se produce una fricción muy grande por lo que siempre es recomendable refrigerar con taladrina. La taladrina es un líquido refrigerante y lubricante compuesto de muchos elementos (agua, aceite, antioxidantes, antiespumantes, etc). Si no se dispone de ella se puede refrigerar con agua simplemente. Las brocas al cobalto pueden utilizarse sin refrigerante.
El taladro debe usarse sin percusión, y cuanto más duro sea el metal a taladrar, mas problemático (acero inoxidable) y más duración o precisión queramos, mejor deberá ser la broca.
2.- PLÁSTICOS
Para taladrar plásticos deberemos utilizar brocas para metal y el taladro sin percusión. No es necesario ningún cuidado especial debido a que suele ser un material blando. Las posibles rebabas que queden se quitan fácilmente con una lima o con lija.
3.- MATERIALES DE OBRA CON BROCAS MULTIUSO O UNIVERSALES
Las mejores brocas para taladrar materiales de obra son las multiuso o universales, ya que como hemos visto antes, no hay que poner percusión pues taladran cortando el material. De esta forma, evitamos el peligro de rotura en materiales frágiles como los azulejos o el mármol, y taladraremos sin problemas materiales durísimos como el gres, el hormigón o la piedra. No necesitaremos un taladro de última generación para taladrar, ya que no es necesaria excesiva potencia ni velocidad y además no admiten percusión.
4.- MATERIALES DE OBRA CON BROCAS ESTÁNDAR PARA PAREDES
Si utilizamos brocas convencionales, conviene escoger una calidad profesional, sobre todo en materiales muy duros como el mármol, el hormigón, la pizarra, el granito, y en general todo tipo de piedra. Además en algunos de estos materiales (hormigón, piedra, etc) se hace imprescindible el uso de un martillo percutor, ya que con un taladro convencional podemos eternizarnos e incluso quemarlo. Para centrar bien el taladro podemos empezar sin utilizar la percusión, para ponerla en cuanto esté iniciado el orificio.
- AZULEJOS. El problema con los azulejos consiste en centrar bien la broca, ya que su superficie es muy resbaladiza. Por tanto, lo mejor es marcar primero con ayuda de un granete, un punzón o en último caso con un clavo, el punto a taladrar para que se descascarille un poquito el azulejo y la broca no se mueva del sitio. Debe empezar con pocas revoluciones y sin percutor. La presión sobre el taladro también debe ser poca para evitar que se raje el azulejo.
Para taladrar azulejos, cerámica, porcelana, etc, también pueden usarse las brocas para cristal.
- GRES. El gres es un material muy duro y por tanto es imprescindible el uso de brocas de máxima calidad y muy recomendable la utilización de un martillo percutor o un taladro profesional. Debe empezarse sin percusión y ponerla una vez iniciado el taladro.
- MÁRMOL. Taladrar mármol es delicado y siempre existe la posibilidad de que se desconche en la superficie e incluso llegue a rajarse. Debe usar el taladro a bajas revoluciones y utilizar una broca de widia de máxima calidad e incluso buscar brocas profesionales exclusivas para mármol. Procure no taladrar cerca de los bordes de cada losa ni en fisuras apreciables a simple vista, y mantenga el taladro con buen pulso lo más perpendicularmente posible a la superficie. Ejerza una presión regular sobre el taladro durante el taladrado.
Otro método muy efectivo es taladrar primero con una broca muy fina (3 o 4mm por ejemplo) e ir agrandando el agujero progresivamente utilizando brocas más gruesas. De esta forma es prácticamente imposible que estropeemos la superficie a la vez que el centrado del agujero será más exacto. 5.- MADERAS La madera es un material bastante blando por lo general y solo requiere la utilización de brocas especiales para madera y el uso del taladro sin percusión. Con algunas maderas muy duras podemos utilizar brocas para metal que tendrán mejor rendimiento. Para la utilización de brocas planas es muy recomendable el uso de soporte vertical o taladro de columna, ya que este tipo de broca debe entrar totalmente perpendicular a la superficie a taladrar.
Un problema común y ya comentado es el astillamiento de la madera en taladros pasantes a la salida de los mismos. Este astillamiento es más pronunciado en tableros macizos y contrachapados al tener dirección de la fibra (se arranca un trozo de fibra normalmente más largo que el diámetro del agujero). En el MDF y aglomerados, también se produce un rompimiento de material aunque menos acusado.
Lo primero para minimizar este problema es utilizar la broca bien afilada y adecuada al material que estemos taladrando. En madera se debe utilizar una broca de tres puntas. Esta broca tiene tres puntas para cortar primero el circulo exterior del taladro y evitar precisamente el rompimiento del material. Pero hace falta no ejercer casi presión a la salida del taladro, aparte de guiar la broca perfectamente, por lo que se hace muy necesaria la utilización de un soporte vertical. El soporte vertical tiene un desmultiplicador con el que la presión sobre el taladro se domina mucho mejor y el agujero saldrá prácticamente limpio. También se minimiza el problema utilizando otra madera inservible a modo de sufridera que se pone debajo de la madera a taladrar. Otro truco es empezar el taladro por la otra cara antes de que traspase totalmente, pero tiene el inconveniente del difícil centrado perfecto del segundo taladro.
6.- CRISTAL
Para taladrar vidrio tan solo hace falta disponer de brocas especiales que tienen una punta de metal duro (carburo de silicio o widia) en forma de punta de lanza. Se debe refrigerar y lubricar con trementina (aguarrás), agua o petróleo. Es muy conveniente fijar firmemente la pieza y utilizar un soporte vertical. El taladro debe girar a muy bajas revoluciones, y la presión de avance debe ser pequeña.
La refrigeración puede conseguirse poniendo un cerco o anillo de masilla o plastilina alrededor del punto a taladrar llenándolo seguidamente del refrigerante (trementina, agua o petróleo).
El utilizar la broca adecuada a cada material es imprescindible no solo para que el trabajo sea más fácil y con mejor resultado, sino incluso para que pueda hacerse. Por ejemplo, con una broca de pared o de madera, jamás podremos taladrar metal, aunque sin embargo, con una de metal podremos taladrar madera pero no pared. Pero en cualquier caso, lo mas conveniente es utilizar siempre la broca apropiada a cada material.
En cuanto a calidades, existen muchas calidades para un determinado tipo de broca según el método de fabricación y el material del que esté hecha. La calidad de la broca influirá en el resultado y precisión del taladro y en la duración de la misma. Por tanto es aconsejable utilizar siempre brocas de calidad, sobre todo en las de mucho uso (de pared, por ejemplo) o cuando necesitemos especial precisión.
Los principales tipos de brocas para aficionados al bricolaje son los siguientes:
1.- BROCAS PARA METALES
Sirven para taladrar metal y algunos otros materiales como plásticos por ejemplo, e incluso madera cuando no requiramos de especial precisión. Están hechas de acero rápido (HSS), aunque la calidad varía según la aleación y según el método y calidad de fabricación
Existen principalmente las siguientes calidades:
- HSS LAMINADA. Es la más económica de las brocas de metal. Es de uso general en metales y plásticos en los que no se requiera precisión. No es de gran duración.
- HSS RECTIFICADA. Es una broca de mayor precisión, indicada para todo tipo de metales semiduros (hasta 80 Kg./mm²) incluyendo fundición, aluminio, cobre, latón, plásticos, etc. Tiene gran duración.
- HSS TITANIO RECTIFICADA. Están recubiertas de una aleación de titanio que permite taladrar todo tipo de metales con la máxima precisión, incluyendo materiales difíciles como el acero inoxidable. Se puede aumentar la velocidad de corte y son de extraordinaria duración. Se pueden utilizar en máquinas de gran producción pero necesitan refrigeración.
- HSS COBALTO RECTIFICADA. Son las brocas de máxima calidad, y están recomendadas para taladrar metales de todo tipo incluyendo los muy duros (hasta 120 Kg./mm²) y los aceros inoxidables. Tienen una especial resistencia a la temperatura, de forma que se pueden utilizar sin refrigerante y a altas velocidades de corte.
2.- BROCAS ESTÁNDAR PARA PAREDES
Se utilizan para taladrar paredes y materiales de obra exclusivamente. No valen para metales ni madera. Tienen una plaquita en la punta de metal duro que es la que va rompiendo el material. Pueden usarse con percusión.
Existen básicamente dos calidades:
- LAMINADA CON PLAQUITA DE CARBURO DE TUNGSTENO (widia). El cuerpo es laminado y está indicada para yeso, cemento, ladrillo, uralita, piedra arenisca y piedra caliza.
- FRESADA CON PLAQUITA DE CARBURO DE ALTO RENDIMIENTO. El cuerpo está fresado, y además de todos los materiales anteriores, perfora sin problemas mármol, hormigón, pizarra, granito y en general todo tipo de piedra. Su poder de penetración y su duración es muy superior a la anterior.
3.- BROCAS LARGAS PARA PAREDES
Son como las anteriores, pero mucho más largas. Se utilizan para atravesar paredes y muros, y como suelen usarse con martillos percutores y por profesionales, la calidad suele ser alta. Tienen una forma que permite una mejor evacuación del material taladrado.
4.- BROCAS MULTIUSO O UNIVERSALES
Se utilizan exclusivamente sin percusión y valen para taladrar madera, metal, plásticos y materiales de obra. Si la broca es de calidad, es la mejor para taladrar cualquier material de obra, especialmente si es muy duro (gres, piedra) o frágil (azulejos, mármol). Taladran los materiales de obra cortando el material y no rompiéndolo como las brocas convencionales que utilizan percusión, por lo que se pueden utilizar sin problemas incluso con taladros sin cable aunque no sean muy potentes.
5.- BROCAS DE TRES PUNTAS PARA MADERA
Son las más utilizadas para taladrar madera y suelen estar hechas de acero al cromovanadio. Existen con diferentes filos, pero no hay grandes diferencias en cuanto a rendimiento. En la cabeza tiene tres puntas, la central, para centrar perfectamente la broca, y las de los lados que son las que van cortando el material dejando un orificio perfecto. Se utilizan para todo tipo de maderas: duras, blandas, contrachapados, aglomerados, etc.
6.- BROCAS PLANAS O DE PALA PARA MADERA
Cuando el diámetro del orificio que queremos practicar en la madera es grande, se recurre a las brocas planas, pues permiten poder introducirlas en el portabrocas del taladro, ya que el vástago no varía de tamaño. Son un poco más difíciles de usar, pues hay que mantener firme la perpendicularidad del taladro, por lo que es muy recomendable usar un soporte vertical.
7.- BROCAS LARGAS PARA MADERA
Para hacer taladros muy profundos en madera se utilizan unas brocas especiales con los filos endurecidos, y con una forma que permite una perfecta evacuación de la viruta.
8.- BROCAS EXTENSIBLES PARA MADERA
Es un tipo de broca que permite la regulación del diámetro del taladro a realizar dentro de unos límites. Su utilización es hoy en día más bien escasa.
9.- BROCAS FRESA PARA ENSAMBLES EN MADERA
Son unas brocas especiales que a la vez que hacen el taladro ciego donde se atornillará el tornillo de ensamble, avellanan la superficie para que la cabeza del tornillo quede perfectamente enrasada con la superficie. Puede verlo más claramente en el apartado ENSAMBLE DE TABLEROS de la sección CONSEJOS.
10.- BROCAS DE AVELLANAR
Sirven para el embutido en la madera de tornillos de cabeza avellanada. Se utilizan después de haber hecho el orificio para el tornillo con broca normal. Para madera las hay manuales (con mango). Si se utilizan con taladro eléctrico es muy recomendable utilizar un soporte vertical.
11.- BROCAS FRESA PARA BISAGRAS DE CAZOLETA
Se utilizan para hacer el orifico ciego en el interior de las puertas donde encajará la bisagra de cazoleta. Es imprescindible utilizar un soporte vertical o un taladro de columna. Puede verse más claramente este tipo de bisagra en el apartado TIPOS DE BISAGRAS de las sección CONSEJOS.
12.- BROCAS PARA VIDRIO
Son brocas compuestas de un vástago y una punta de carburo de tungsteno (widia) con forma de punta de lanza. Se utilizan para taladrar vidrio, cerámica, azulejos, porcelana, espejos, etc. Es muy recomendable la utilización de soporte vertical o taladro de columna y la refrigeración con agua, trementina (aguarrás) o petróleo.
13.- CORONAS O BROCAS DE CAMPANA
Para hacer orificios de gran diámetro, se utilizan las coronas o brocas de campana. Estas brocas las hay para todo tipo de materiales (metales, obra, madera, cristal). Consisten en una corona dentada en cuyo centro suele haber fijada una broca convencional que sirve para el centrado y guía del orificio. La más utilizada en bricolaje es la de la siguiente foto, que incluye variedad de diámetros en una sola corona.
Se denomina buril a una herramienta manual de corte o marcado formada por una barra de acero templado terminada en una punta con un mango en forma de pomo que sirve fundamentalmente para cortar, marcar, ranurar o desbastar material en frío mediante el golpe con un martillo adecuado, o mediante presión con la palma de la mano. También se utilizó en las primeras formas de escritura.
Antes del dominio de los metales por parte del hombre se realizaban buriles con materiales tales como hueso o piedra.
El buril es un útil prehistórico fabricado a partir de lasca o de lámina mediante una técnica especial de retoque llamada técnica del golpe de buril. Siguiendo esta técnica se extrae un tipo determinado de lascas denominadas «virutas de buril», dejando un negativo de lascado (generalmente llamado «paño») más o menos perpendicular al plano de aplastamiento del soporte. Se estima que los buriles se usaban para fabricar utensilios de hueso o asta, como azagayas o arpones, para la confección de objetos de arte mueble, o también para hacer fuertes incisiones en roca, hueso o asta (para la elaboración de grabados).
Se han encontrado buriles en estratos del Paleolítico medio, pero se vuelven particularmente abundantes en los estratos del Paleolítico superior, coincidiendo con la gran eclosión de los objetos de hueso y de asta.
BURILES
Es una herramienta con punta, utilizada para grabar o tallar en los metales
y otros materiales.
Nomenclatura y definición de las herramientas de una punta para torno,
llamadora, cepilladora y mortajadora.
Cabeza: Parte de la herramienta de forma apropiada para producir el
arranque de la viruta.
Mango o soporte: Parte de la herramienta en cuyo extremo se halla la
cabeza (testa).
Cuello: La parte eventual del soporte contigua a la cabeza que tiene la
sección reducida respecto al soporte como es, por ejemplo, necesario
para el torneado interior de las piezas.
Base: La superficie del cuerpo que se apoya en el portaherramientas. En
el caso de herramientas tangenciales (cuerpo con dirección tangencial
respecto a la pieza) la base es la superficie que se apoya en el portaherramientas.
Cara: La superficie activa de la cabeza, sobre la cual se forma y corre la
viruta cuando es arrancada de la pieza. Esta puede ser de forma plana o
curva (sección A-A).
Llave Allen es la herramienta usada para atornillar/desatornillar tornillos que tienen cabeza hexagonal interior medida en milímetros, que se diferencia de las whitworth que la tienen en pulgadas. En comparación con un tornillo philips resiste mayor par.
Originalmente Allen era una marca registrada de Allen Manufacturing Company en Hartford, Connecticut en 1943. Pero ya en 1936 la compañía Bauer & Schaurte Karcher en Neuss, Alemania, patentó ese sistema. Por ello, este sistema se conoce como Inbus (Innensechskantschraube Bauer und Schaurte) en muchas partes del mundo. Esta empresa lo patentó en Alemania y los Países Bajos. En Italia se conoce como brugola, por Egidio Brugola, quien la inventó en 1926.
Normalmente se usa para tornillos prisioneros y tornillos de cabeza cilíndrica con hexágono interior, tanto para tornillos métricos como para tornillos de rosca whitworth.
Algunas características de este tipo de llave son:
Diseño simple, pequeño y ligero.
Las superficies de contacto del tornillo (internas) están protegidas de daños externos.
Puede usarse con destornilladores o llaves sin cabeza (ayudándose con una llave fija por ejemplo).
El tornillo puede introducirse en su ranura usando directamente el destornillador (se acoplan perfectamente).
Hay siete superficies de contacto entre el tornillo y el destornillador.
El par se reparte por toda la llave.
Se puede usar con tornillos muy pequeños.
La fabricación de llaves Allen es muy simple, así que en muchas ocasiones se incluye una junto con los tornillos.
Las llaves hexagonales son nombradas por sus distancias entre caras, las medidas normalizadas en milímetros por ISO 2936:2001 son las siguientes: 0,7; 0,9; 1,0; 1,25; 1,3; 1,5; 2 a 6 en incrementos de 0,5 mm, 7 a 22 en incrementos de 1 mm, seguido por 24; 25; 27; 30; 32; 36; 42 y 46 mm.
Las llaves hexagonales métricas son normalmente llamadas con una "M" seguida del tamaño en milímetros, por ejemplo "M8".
Aparte de la normalización métrica en milímetros, que es usada generalmente en Europa, existe la normalización en pulgadas, de uso habitual en EE. UU., las medidas normalizadas en pulgadas se muestran en la siguiente tabla.
Tamaño (pulgadas)
Tamaño aproximado (mm)
0,028
0,71
0,035
0,89
0,050
1,27
1/16
1,59
5/64
1,98
3/32
2,38
7/64
2,78
9/64
3,57
5/32
3,97
3/16
4,76
1/4
6,35
5/16
7,94
3/8
9,52
7/16
11,11
1/2
12,7
9/16
14,29
5/8
15,87
3/4
19,05
7/8
22,22
1
25,4
1 1/4
31,75
1 1/2
38,1
Utilizar una llave en un tornillo cuyo alojamiento es más grande puede causar daño a la herramienta o al tornillo por reducirse la superficie de contacto solo a los vértices. La situación anterior se da generalmente cuando el juego de llaves del que se dispone es métrico y los tornillos en pulgadas o viceversa.
Algunas llaves poseen una seudoesfera hexagonal en la punta que permite ajustar/desajustar los tornillos con la llave en posición fuera de eje. Esta característica debilita la llave y disminuye el contacto entre ésta y el tornillo aumentando las posibilidades de dañar ambos.